LeaseGuard
Gastos8 min de lectura

¿Quién paga las reparaciones del piso de alquiler?

Se ha roto la caldera en enero. El casero dice que te toca a ti porque «vives tú ahí». La LAU dice otra cosa bastante distinta, y la frontera entre lo que paga cada uno está escrita en un solo artículo que conviene conocer antes de discutir.

Lo esencial

  • El artículo 21.1 de la LAU obliga al arrendador a hacer las reparaciones necesarias para conservar la vivienda habitable, y no puede subirte la renta por ello.
  • Tú pagas las pequeñas reparaciones que exige el desgaste por el uso ordinario, según el artículo 21.4: eso son bombillas, juntas o un pequeño atasco, no una caldera.
  • Si la obra dura más de veinte días, tienes derecho a que se reduzca la renta en proporción a la parte de vivienda que no puedas usar.
  • Ante una reparación urgente puedes hacerla tú, comunicándolo antes al arrendador, y reclamarle el importe.
  • Una cláusula que te traslade las reparaciones de conservación es nula: el artículo 6 de la LAU anula los pactos que te perjudiquen respecto de la ley.

Cómo escribimos esto

Lo redacta el equipo de LeaseGuard contrastando cada afirmación con el texto vigente de la Ley de Arrendamientos Urbanos y la Ley 12/2023, la misma base legal que usa nuestro analizador de contratos. Citamos el artículo concreto siempre que existe y evitamos dar cifras que la norma no fije. Revisado por última vez el .

Este artículo tiene carácter meramente informativo y orientativo, no constituye asesoramiento jurídico y puede no reflejar particularidades de tu comunidad autónoma o de tu caso concreto. LeaseGuard no es un despacho de abogados. Para asuntos de alta cuantía o litigio, consulta con un abogado colegiado.

¿Y tu contrato? Descúbrelo en 2 minutos

Sube tu contrato de alquiler y LeaseGuard lo contrasta cláusula a cláusula con la LAU y la Ley 12/2023. Te señala, con el artículo exacto, qué puede ser nulo o abusivo. Subirlo es gratis.

Analizar mi contrato

Preguntas frecuentes

Se ha roto la caldera. ¿La pago yo?

No, salvo que la rotura sea imputable a un mal uso tuyo. Una caldera es un elemento necesario para la habitabilidad de la vivienda, así que su reparación entra en la obligación de conservación del arrendador que fija el artículo 21.1 de la LAU. Que se haya roto por antigüedad o desgaste no cambia nada: sigue siendo suya.

¿Qué son exactamente las pequeñas reparaciones que me tocan a mí?

Las que exige el desgaste por el uso ordinario de la vivienda: cambiar bombillas, sustituir la junta de un grifo que gotea, desatascar un desagüe, reponer un fusible. La referencia es el importe menor y la relación directa con el uso diario, no el capricho de quién lo pida.

El casero no arregla. ¿Puedo dejar de pagar el alquiler?

No es recomendable: dejar de pagar te convierte en incumplidor y abre la puerta a que te reclamen la renta o resuelvan el contrato. El camino es requerirle por escrito, preferiblemente por burofax, y a partir de ahí valorar la reclamación de la reparación, la reducción de renta o, en casos graves, la resolución del contrato.

¿Y si la reparación es urgente y no localizo al propietario?

El artículo 21.3 de la LAU contempla que el inquilino realice las obras urgentes necesarias para evitar un daño inminente, comunicándolo previamente al arrendador, y le exija después el importe. Conserva la comunicación y la factura: son la base de esa reclamación.

Sigue leyendo

Ver todas las guías del blog